Análisis – Ary and the Secret of Seasons

Tras varios años de espera, el pasado 1 de septiembre por fin veía la luz Ary and the Secret of Seasons.

Un juego indie desarrollado por el pequeño equipo de Exiin y Fishing Cactus y editado por Modus que mezcla aventura, acción y plataformas y que además fué premiado en la Gamescom de 2017.

El juego nos transporta a Valdi, un mundo formado por cuatro territorios, los cuales están regidos por mágicos cristales que poseen los poderes de las estaciones.

La región de Ostara está bajo la protección de la primavera, en Lammastide lo hace el verano, en Samhain el otoño y por último el invierno en Yule.

Este último es el hogar de nuestra protagonista, Ary. Hija pequeña del guardián del invierno.

El juego comienza con la joven contando una antigua leyenda que habla de cómo un héroe conocido como el Guerrero Legendario salvó a toda Valdi de un malvado mago, al cual confinó en una gruta.

Para vigilarlo eligió a cuatro guardianes, labor que pasó entre los varones de las familias durante generaciones y que actualmente son conocidos como los Guardianes de las Estaciones.

Una vez tengamos el control de Ary, descubriremos que Flynn, su hermano mayor y aprendiz de Guardián, lleva días desaparecido.

Además, unos extraños cristales están apareciendo por toda Valdi, trastocando sus estaciones. Sólo será cuestión de tiempo que aparezcan en Yule y hagan desaparecer el invierno.

Ante estos hechos nuestra valiente heroína tomará la determinación de coger el cristal invernal de su padre y emprender un peligroso viaje hacia la Torre de los Guardianes para ayudar a estos en lo que pueda y de paso, buscar pistas sobre el paradero de su hermano.

Lo que la joven no imaginaba es que terminaría convirtiéndose en la única esperanza del mundo para derrotar al mal que lo acecha. Comienza así el viaje de una joven aprendiz a Guardiana en ciernes.

Lo primero que llama la atención del juego es la habilidad de Ary para controlar los cuatro tipos de cristal: primaveral, estival, otoñal e invernal.

Su uso será algo vital durante toda la historia y gracias a ella podremos alterar el entorno.

Cada estación cuenta con sus propias habilidades y un radio de acción limitado.

Por ejemplo, con el invernal podremos crear plataformas o congelar el agua para andar sobre ella y con el primaveral podremos invocar raíces con las que crear paredes para escalar o puentes.

Todos los cristales tienen sus zonas determinadas de uso. Es decir, no podemos congelar todos los lagos o ríos o crear raíces para escalar en todas partes. Será nuestra misión averiguar cuál es el adecuado a usar en cada momento o lugar.

Durante nuestro viaje encontraremos a menudo monolitos o pesadas bolas que tendrán la propiedad de amplificar nuestros poderes, consiguiendo así crear mayores zonas de acción de las estaciones.

Podremos usar hasta tres cristales estacionales a la vez.

Lo segundo a destacar es la complejidad de sus mazmorras. En ellas encontraremos todo tipo de obstáculos y para avanzar por ellas tendremos que resolver distintos tipos de puzles usando los cristales estacionales y los amplificadores.

Será vital fijarse bien en el entorno para elegir el poder más adecuado para cada momento y en más de una ocasión nos llevará un rato averiguar cuál es la mejor combinación para alcanzar algún sitio alto, accionar un interruptor o desbloquear la puerta hacia la siguiente sala.

En cuanto a los enemigos, el bestiario con el que cuenta el juego no es muy amplio y tiende a ser un poco repetitivo.

Los más recurrentes serán una especie de hienas humanoides de aspecto bastante cómico que pondrán una nota de humor en distintas ocasiones. Encontraremos asentamientos de estos animales guerrilleros en varios sitios a lo largo de toda Valdi y no dudarán en correr a atacarnos en cuanto nos vean. Ademas, las hay de diferentes tipos: con abrigos y escudos de hielo, enmascaradas, con armaduras o recubiertas de zarzas de espinos.

El toque de originalidad, como era de esperar, lo pondrán los jefazos. Cuando entremos en combate será importante fijarse de que están hechos o que llevan puesto nuestros enemigos para usar el poder estacional más conveniente y así vencerlos.

En cuanto a las armas, nuestra heroína contará con una espada y un tirachinas. Las habilidades de combate básicas serán atacar, rodar, defendernos y contratacar.

Según avancemos en nuestro viaje también obtendremos objetos que nos dotarán de nuevas habilidades tan útiles como escalar, bucear o el doble salto. Como apunte comentar que no contaremos con ningún tipo de nivel o parámetros para nuestro personaje o los enemigos.

La cantidad de golpes que podemos recibir se mide con corazones, cantidad que podremos aumentar completando ciertas tareas. Podremos verlos en la parte izquierda de la pantalla. En el lado derecho inferior, contaremos con un pequeño mapa que nos mostrará la ubicación de cofres ,misiones y objetos.

También encontraremos en algunos puntos tiendas en las que comprar armas, ropa y mejoras de habilidades como la velocidad de la regeneración de la vida, la fuerza, la agilidad o la puntería.

Llegados a este punto toca hablar del menú. Desde el accederemos a distintos apartados como el de configuración, cargar o guardar partida y por supuesto al inventario.

En el podremos consultar los objetos obtenidos, el mapamundi, la lista de misiones tanto en activo como finalizadas y leer los documentos recogidos hasta el momento así como cambiar nuestra arma o ropa. También cuenta con una opción de viaje rápido pero no estará disponible hasta bien avanzado el juego.

En cuanto al apartado gráfico, teniendo en cuenta que se trata de un juego indie, está más que logrado. Cuenta con unos bonitos y coloridos gráficos en 3D de estética cartoon que recuerda a las películas de animación. Si bien es cierto que las zonas de campo y algunas mazmorras se hacen un poco pesadas las zonas pobladas están bastante conseguidas y llenas de pequeños detalles.

En el apartado sonoro contaremos con una buena banda sonora que encaja a la perfección. Comentar que el título cuenta con doblaje al inglés y subtítulos en español así como con distintos modos de dificultad.

Ya para terminar el artículo me veo en la obligación de dar un pequeño tirón de orejas a los desarrolladores por el estado tan desastroso en el que salió a la venta.

La versión que he analizado es la de PlayStation 4 pero me consta que ha tenido problemas en todas las plataformas. Razón por la cual decidí esperar un poco para jugarlo a fondo.

Hasta la fecha cuenta con dos actualizaciones con las que han mejorado bastantes cosas pero aún les queda trabajo.

El arreglo más notable sin duda es el enorme problema de sincronización vertical que sufría y que lo hacía tremendamente molesto de jugar. También han solucionado el tema de la carga de las físicas del agua y unas cuantas cosas más. Aún así los errores y bugs que sigo encontrando son numerosos.

En ocasiones Ary traspasa rocas, techos, paredes, se queda dando vuelta en huecos invisibles o incluso traspasa el escenario y se queda “nadando” bajo el. Su ropa y complementos siguen sufriendo cambios espontáneos, aunque ya lo han arreglado en algunas cinemáticas.

Todavía hay algunos puzles que dan problemas para completarlos. Aunque se escucha el sonido de que lo has solucionado no desbloquea nada y toca repetirlo varias veces.

Siguen apareciendo diálogos en inglés y francés a pesar de tenerlo puesto en castellano y he encontrados casos en los que las frases se repiten o sale el cuadro de texto vacío.

Y estos son solo algunos de los errores más visibles que he encontrado.

En definitiva, Ary and the Secret of Seasons es un juego indie entretenido y con potencial que espero sigan puliendo.

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